Perder o Perdonar
Tomando su café de la tarde y saboreando sus galletas sabor a limón, Dóna Sarita recuerda cuando Don Victor y Don Alberto aún eran amigos. En particular recuerda cuando Don Victor le propuso a Don Alberto trabajar juntos, oferta que Don Alberto no aceptó. Dijo que dejaría su puesto de tiempo completo sólo si Don Victor le ofrecía el mismo sueldo que ganaba en la empresa para la cual trabajaba. Don Victor se entristeció pues la oferta era más bien para inicar un proyecto juntos.
Al reflexionar en la situación actual de los dos caballeros, Doña Sarita se pregunta cómo serían las cosas ahora si Don Alberto hubiera aceptado la oferta. Tal vez su proyecto de trabajo tendría éxito, pero, aún más importante, la amistad entre ellos continuaría. Por otra parte, la resistencia de ambos a recibir órdenes y, en particular, el problema de uno de ellos con la autoridad probablemente hubiera creado cierta fricción entre ellos.
Doña Sarita también se pregutna si algún día los dos caballeros volverán a dirigirse la palabra. ¿Y ella? ¿Cómo será su trato con cada uno? ¿Algún día podrán los tres convivir otra vez? ¿Optarán por perder amistades o por recuperarlas, superando sus diferencias y experiencias?
