El Shaddai
Señor, te doy gracias. Tú mejor que nadie sabe las dificultades que he enfrentado en estos últimos 10 meses. Me has puesto a prueba, pero en ningún momento me has abandonado. Han sido muchos los momentos de dolor, frustración y desesperación, pero parece que llegaron mejores tiempos. Se cerraron varias ventanitas, pero hoy me abriste una puerta. Bendito y alabado seas Padre. Amén.
