Preguntona
A ver si algún día aprendo a no hacer preguntas, o al menos tantas.
Un comentario desencadenó una serie de preguntas, cada una empujándome más hacia el espejo, en el cual me veo obligada a verme. No me agrada lo que veo.. Recuerdo palabras de un tal Dr. Hernández que participa en un programa matutino los miércoles en Radio Latina:
1) No puedo ser lo que quiero ser mientras siga siendo como soy.
2) Todo ser humano se debe hacer tres preguntas - ¿Quién soy? ¿Adónde voy? ¿Con quién voy?
No termino de hacerme una pregunta cuando ya surgió otra. Me da vueltas la cabeza. Creo que será mejor irme a dormir.
Hoy me hizo llorar una de mis perras. De algún modo, fue a dar un pajarito al cuarto de lavar. Yo lo vi cuando entré a dicho cuarto para pasar al patio de atrás. Abrí la puerta, el pajarito se movió (estaba muy cerca de la puerta), lo detectaron los perros, él intentó volar, intenté distraer a mis perros, el pajarito voló pero no lo hizo lo suficientemente alto, los perros lo corretearon, lo alcanzó a agarrar una de las perras, volví a intentar distraer a los perros para rescatar al pajarito, la perra se lo llevó en la boca al otro extremo del patio, logré aislar a la perra y quitarle el pajarito. Lo llevé hacia el cuarto de lavar, sintiendo el calor de su cuerpo y la palpitación de su pequeño corazón en mis manos. Ya encerrada en el cuarto de lavar, abrí las manos y sentí un alivio al ver que seguía vivo. Lo empecé a revisar y noté sangre en mi mano…salía de su pico. No se le veían heridas externas, por lo que asumo que la sangre era por heridas internas. Se notaba la dificultad del pajarito para respirar y de repente su cabecita se dejó caer, muriendo en mi mano. Lloré.
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