Bailar
No te pido que me ames, ni siquiera que me quieras. Sólo pido que me respetes y te presentes tal cual eres ante mí. Te invito a bailar sin expectativas ni exigencias. Basta con coincidir en la pista y juntos gozar de la melodía. Si pasan días y días sin encontrarnos, seguramente te extrañaré. Pero al escuchar la melodía y recordar nuestro bailar, ten por seguro que sonreiré.
-S.R.
