Un café por favor
Te llegó el momento de introspección y de tomar la escoba y el plumero para poner en orden tu corazón. ¿Dónde habré estado yo que ni siquiera cuenta me dí de que dejé de ser la invitada de honor y me convertí en una foto más en el álbum de tu corazón? Ojalá al terminar no sea demasiado tarde y recuerdes que hubo quien se quedó esperando a que le ofrecieras otra taza de café.
-S.R.
